Conteo de epífitas en 10 árboles
Estación Biológica San Gerardo
Area de Conservación Guanacaste, Costa Rica
Inventario de plantas en ACG.
Adrian Guadamuz, Parataxónomo
aguadamuz@acguanacaste.ac.cr
El presente estudio documenta la riqueza de plantas epífitas en 10 árboles hospederos (perchas) en los alrededores de la Estación Biológica San Gerardo. La investigación se originó tras la caída natural de un ejemplar de Hampea appendiculata (Majagua), evento que permitió un fácil acceso sin precedentes a la biodiversidad del dosel.
El inventario se extendió a 9 árboles adicionales en pie para comparar la colonización de especies en diferentes estratos y hospederos.
(Figura.1) En esta fotografía se puede apreciar algunos árboles percha de epífitas, en la cerca en la zona verde en la Estación Biológica San Gerardo. Foto, Adrián Guadamuz, 03 marzo 2026.
(Figura.2) Árbol de Hampea appendiculata caído de forma natural en el margen del bosque y la zona verde de la Estación. Foto, Adrián Guadamuz, 17 marzo 2026.
La caída este enorme árbol de Hampea appendiculata permitió y facilitó identificar especies que raramente se observan desde el suelo, evidenciando una compleja red de vida en las ramas altas.
Esto nos despertó la curiosidad de querer adicionar algunos otros individuos que están en pie en los alrededores de la Estación.
(Figura.3) Ficus jimenezii Árbol percha de muchas especies de Epífitas, Estación Biológica San Gerardo. Foto, Adrián Guadamuz, 02 marzo 2026.
Este es un árbol de Conostegia xalapensis de la familia Melastomataceae, en la fotografía se puede notar algunas epífitas, adheridas en el tallo y ramas, es más común ver los árboles así, en zonas lluviosas.
(Figura.4) Vista de un árbol adulto de Conostegia xalapensis con epititas en el tallo y en algunas ramas. Foto, Adrián Guadamuz, 18 febrero 2026.
El Objetivo principal: Identificar las especies de epífitas presentes en los árboles seleccionados, saber cual es el valor ecológico de estas plantas como hospederas de larvas de lepidópteros y evaluar los frutos y vayas de algunas de estas epífitas como fuente de alimento para la fauna local, (aves y mamíferos).
Muy importante mencionar se logró registrar en los 10 árboles seleccionados un total de 27 familias, con 90 especies de Epífitas, y un promedio de entre 15 a 30 especies de epífitas por árbol, destacando con mayor biodiversidad como hospederos; Hampea appendiculata, Ficus jimenezii y Conostegia xalapensis.
Quiero destacar que las epífitas no son solo "inquilinos", sino también organismos críticos de la cadena trófica del bosque, y para muchos de nosotros pasan desapercibidas, casi no se les da el valor que realmente tienen.
(Figura.5) Fotografía de base del tallo y ramas bajas de Ficus jimenezii con varias especies de epífitas. Foto, Adrián Guadamuz, 17 febrero 2026.
A continuación se muestran fotografías, con sus nombres científicos textos con información general, de algunas de las familias y especies de epífitas y otros organismos encontrados en estos árboles percha.
Esta selección fotográfica documenta la asombrosa biodiversidad en los árboles (hospederos o perchas) seleccionados en la Estación Biológica San Gerado, en Dos Rios de Upala, en la Cordillera de Guanacaste.
Los cuales funcionan como verdaderos jardines colgantes, albergando no solo epífitas, sino también otros organismos, funcionando como fuente de refugio y alimento para la fauna.
A través de sus nombres científicos y descripciones generales, exploramos la convivencia de diversas familias de plantas y organismos que crecen sobre las ramas sin dañar al hospedero, revelando un microecosistema vertical, que es fundamental no solo para la captura de agua de las nubes, sino como fuente vital de refugio y alimento para la fauna silvestre de estos bosques.
Orchidaceae: conocidas comúnmente como orquídeas, es una de las familias de plantas con flores más extensas y diversas del planeta, con aproximadamente 25,000 a 30,000 especies naturales descritas y más de 100,000 híbridos creados por horticultores.
En Costa Rica, tenemos 1625 especies descritas estas representan aproximadamente el 2.8% de las orquídeas de todo el mundo.
Vanilla planifolia: La unica especie de Orchidaceae, cultivada para consumo humano, después de un laborioso proceso, de sus frutos se puede extraer el compuesto aromático y sabor, (vainillina natura)l.
Muchas de ellas son epífitas, usan los árboles como soporte para alcanzar la luz, pero no les roban nutrientes (no son parásitas), toman sus nutrientes de aire y de la lluvia, las orquídeas son famosas por engañar a los insectos, imitando muchas formas o aromas de comida para que las polinicen.
(Figura.10) Dichaea piocillantha Por la forma de sus hojas, es conocida como orquídea trenza. Foto, Adrián Guadamuz, 18 febrero 2026.
El musgo (científicamente llamado Briófita) es una planta terrestre verdadera, pero muy primitiva. A diferencia de las plantas vasculares con flores, los musgos son plantas muy sencillas que no tienen flores, frutos, semillas ni raíces verdaderas. En su lugar, tienen unos pelitos llamados rizoides que solo sirven para sujetarse, no para absorber agua. Los musgos funcionan como pequeñas esponjas y beben agua directamente a través de sus 'hojas'. En una pequeña alfombra de musgo pueden vivir otros organismos, insectos y seres microscópicos (como los tardígrados u 'osos de agua'). Además, algunas aves recogen pedazos de musgo para forrar sus nidos y mantener a sus polluelos calientes y cómodos.
(Figura.11) Hypnaceae. Musgo de alfombra, creciendo en el tallo. Foto, Adrián Guadamuz, 18 febrero 2026.
La familia Moraceae comprende entre 38 y 50 géneros y más de 1,100 a 1,500 especies de plantas, principalmente árboles y arbustos tropicales (aunque también incluye algunas lianas y hierbas). Son reconocidos por producir un látex lechoso característico. Destacan por sus hojas alternas, flores unisexuales diminutas agrupadas en inflorescencias compactas, como higos o moras y frutos carnosos compuestos.
Los helechos (pteridofitas) son plantas vasculares que no producen flores ni semillas. Se reproducen mediante esporas y se caracterizan por sus hojas compuestas, llamadas frondes. En el envés de estas hojas se forman los soros, estructuras que contienen los esporangios necesarios para su reproducción. Aunque prefieren lugares húmedos, sombríos y templados, se adaptan a diversos ecosistemas, creciendo tanto en el suelo (terrestres) como sobre los árboles (epífitas).
El ejemplo más asombroso es la Amorphophallus titanum, nativa de Sumatra conocida como ‘Flor cadáver' porque, para atraer a sus polinizadores, emite un fétido olor a carne podrida. Aunque por su escala monumental parece una sola flor inmensa, en realidad es una estructura vertical que puede superar los 3 metros de altura.
En contraste, en regiones como Costa Rica, el representante más emblemático es el Anturio (Anthurium), famoso por sus brillantes espatas cerosas de color rojo intenso que adornan los bosques nubosos. Esto convierte a las aráceas en una de las familias de plantas más majestuosas de la naturaleza.
(Figura.18) Anthurium tilaranense. Especie nombrada en honor a la zona de Tilarán, donde fue descrita originalmente hace unos 100 años a partir de ejemplares recolectados en esta localidad de Guanacaste. Foto, Adrián Guadamuz, 17 febrero 2026.
La familia Begoniaceae comprende más de dos mil especies de plantas con flores vistosas, la gran mayoría pertenecientes al género Begonia. Se distribuyen principalmente en zonas tropicales y subtropicales de todo el mundo y son famosas por su enorme diversidad visual, con colores vibrantes que van desde verdes intensos hasta plateados y rojos.
Aunque muchas se cultivan como ornamentales por la belleza de su follaje y sus delicadas flores, en la naturaleza suelen habitar lugares húmedos y sombreados. Es común encontrarlas en el suelo de las selvas o cerca de cascadas, pero muchas especies son también epífitas, creciendo sobre los troncos y ramas de los árboles. Esta asombrosa capacidad de adaptación ha permitido a botánicos y aficionados crear miles de variedades híbridas con múltiples formas y colores.
Bromeliaceae: Es una fascinante familia de plantas tropicales, exclusivas casi en su totalidad del continente americano, destacan por su asombrosa capacidad de adaptación y su belleza exótica. Su miembro más conocido es la piña (Ananas comosus), la familia incluye más de 3,000 especies que varían desde plantas terrestres hasta las famosas epífitas, que viven sobre árboles, rocas, paredones, postes de cercas, sin ser parásitas, obteniendo agua y nutrientes del aire y lluvia a través de sus hojas. La mayoría presenta una característica forma, donde sus hojas se superponen creando un depósito central que almacena agua de lluvia, convirtiéndose en auténticos microecosistemas que albergan desde insectos hasta pequeñas ranas. Además de su importancia ecológica, son muy valoradas en la decoración por sus brácteas, que protegen las flores y pueden durar meses, muchas de colores intensos (rojo, amarillo, rosa o naranja).
(Figura.21) Werauhia kupperiana. Esta bromelia acumula mucha pozos de agua en la base de las hojas, formando microhábitas. Foto, Adrián Guadamuz, 17 febrero 2026.
La familia Vitaceae agrupa plantas trepadoras, arbustivas o leñosas que han impactado la historia humana gracias a su miembro más célebre: la Vitis vinifera (conocida como uva o vid). Estas plantas utilizan órganos especializados llamados zarzillos, que funcionan como pequeños dedos que se enroscan en cualquier soporte para elevarse hacia la luz.
Aunque su origen se remonta a zonas templadas y tropicales, su fruto en forma de baya es de gran importancia en la agricultura mundial para consumo fresco y la elaboración de vino.
En Costa Rica, las Vitaceae también se utilizan como plantas ornamentales, destacando especies del género Cissus, conocidas localmente como 'mano de tigre' o enredaderas de interior.
Vitis tiliifolia (Uva de monte): Es una especie nativa y silvestre de nuestros bosques; sus frutos son una fuente importante de alimento para las aves locales.
Cissus discolor: Una joya para coleccionistas de plantas exóticas. A menudo es confundida con una Begonia por el patrón plateado y purpúreo de sus hojas.
(Figura.23) Cissus microcarpa. Ramita con hojas y fotos inmaduros, Foto, Adrián Guadamuz, 17 febrero 2026.
Las aves son vertebrados de sangre caliente y descendientes directos de los dinosaurios terópodos que habitan todos los rincones del planeta. Se caracterizan por poseer un esqueleto ligero pero resistente, un pico sin dientes y por poner huevos de cáscara dura. Sus plumas son estructuras clave que, además de permitirles volar, funcionan como protección ante el clima.
Costa Rica es un verdadero paraíso para la observación de aves; entre sus especies más representativas destacan el Quetzal (Pharomachrus mocinno costaricensis), de plumaje verde esmeralda y larga cola; la Lapa Roja (Ara macao), que llena de color los cielos costeros; el Tucán Pico Iris (Ramphastos sulfuratus), famoso por su enorme y vistoso pico; y el Yigüirro (Turdus grayi), nuestra ave nacional, cuyo canto tradicionalmente anuncia la llegada de las lluvias.
(Figura.24) Ramphastos sulfuratus. Tucán pico iris, Es el ave nacional de Belice. En Costa Rica es es el protagonista del actual billete de 5.000 colones. Foto, Adrián Guadamuz, 06 Marzo 2026.
Los reptiles son animales vertebrados de sangre fría que se caracterizan por tener la piel cubierta de escamas de queratina y, en su mayoría, por nacer de huevos depositados en tierra firme. En Costa Rica, son protagonistas de los ecosistemas y cumplen roles vitales como controladores de plagas y depredadores.
Entre los más representativos destacan la tortuga baula, que llega a las costas para desovar, y el cocodrilo, que reina en ríos como el Tárcoles y Tempisque. El basilisco (género Basiliscus) es apodado 'lagarto Jesucristo' por su asombrosa capacidad de correr sobre el agua para escapar de depredadores.
También son emblemáticas la iguana verde, que adorna las copas de los árboles, y serpientes icónicas como la terciopelo o la bocaracá. Gracias a su gran capacidad de adaptación y diversidad, estos reptiles han poblado nuestras selvas y playas por milenios.
En un país tan biodiverso como Costa Rica, estos pequeños ingenieros de la naturaleza son piezas clave para la salud de los bosques; funcionan como polinizadores, dispersores, recicladores de materia orgánica y fuente de alimento para miles de otras especies.
Entre los más espectaculares de nuestro territorio destacan: la emblemática mariposa Morpho azul con su brillo metálico; el imponente escarabajo Hércules, uno de los más fuertes del mundo; las laboriosas hormigas zompopas, que cortan hojas para cultivar sus propios hongos; y las esperanzas o insectos hoja, que dominan el arte del camuflaje en el bosque tropical.
(Figura.29) Munatia biolleyi. Saltamontes de la familia Romaleidae. Foto, Adrián Guadamuz, 18 febrero 2026.
Este inventario de epífitas, es el fruto de un intenso trabajo de campo y laboratorio, que se realizó. La investigación se originó tras el hallazgo de un ejemplar caído de Hampea appendiculata, por el compañero Roberto Fernández; luego el inventario se extendió a nueve árboles en pie, ubicados cerca de la Estación Biológica San Gerardo, en Dos Ríos de Upala.
La notable diversidad de epífitas documentada en esta zona lluviosa no solo evidencia una resiliencia ecológica excepcional, sino que subraya la importancia de conservar estos (árboles percha) para sustentar a polinizadores y fauna frugívora.
Aunque la caída de un gigante forestal pueda parecer una pérdida, este estudio demuestra que tales eventos representan oportunidades vitales para la regeneración del bosque y el estudio de otro ecosistema.
Dada su ubicación estratégica como corredor biológico entre los volcanes Rincón de la Vieja y Cacao, resulta fundamental dar continuidad a estas investigaciones. Esto nos permitirá comprender cómo el cambio climático impacta a las epífitas, a la flora no vascular y a todos los organismos de la zona; asegurando así el entendimiento y la protección del equilibrio de este santuario natural.















![(Figura.28) <i>Oncopeltus fasciatus/i]. Hemíptero conocidos como chinches del algodoncillo. Foto, Adrián Guadamuz, 18 febrero 2026.](/images/articulos/aguadamuz/2026/epífitas-estación-san-gerardo/28-oncopeltus-fasciatus-20260218_085256-2.jpg)

