El ave que todos admiran por su canto, pero que pocas personas han visto, nativo de Centroamérica, el Soterrey Ruiseñor, Nightingale Wren en inglés (Microcerculus philomela), su vocalización endulza el caminar por los bosques húmedos de la Cordillera de Guanacaste, así como los piedemontes y tierras bajas en la mitad norte de la vertiente Caribe de Costa Rica con su bella melodía, es fácil escucharlo y amarlo por su canto, pero es muy difícil de observar, ya que tiene un plumaje escamado de color café oscuro y prefiere forrajear en el piso del bosque buscando insectos, donde es más oscuro, con sitios de pequeñas ramas caídas bajo arbustos o bejuqueras, debido a lo cual las posibilidades de observarlo son casi nulas, con respecto a este tema, el ornitólogo Richard Garrigues en la segunda edición de la guía de Aves de Costa Rica menciona lo siguiente, “Ya que es muy difícil de ver, uno tiene que aprender a disfrutar y conformarse con la extraordinaria vocalización que con melodía sin prisa, presenta un amplio rango de tonos musicales”, la cual es una aseveración con la que estamos de acuerdo todos los observadores de aves, que hemos tenido la oportunidad de vernos tentados a buscar esta ave guiándonos por su hermoso canto, pero que después de muchos minutos o incluso horas según anécdotas de personas que lo han intentado ver o fotografiar sin éxito, en algunas ocasiones se le puede observar por pocos segundos, pero su plumaje camuflado y su comportamiento inquieto no permiten observar con detalle sus rasgos y mucho menos da tiempo para una reacción espontánea y lograr enfocar el lente a tiempo para hacer una buena toma.

De acuerdo con el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell, hay muchos misterios en la vida de esta pequeña y melodiosa ave, ya que se sabe que los machos podrían ser territoriales, pero no se tienen datos del tamaño de su territorio o como lo defiende, además no se conocen detalles de su comportamiento sexual, Stalyes and Skutch (1989) escribieron que en Costa Rica la época de reproducción es de mayo o junio hasta setiembre, pero que se desconocen sus nidos y sus huevos.

Es un ave solitaria que canta desde perchas bajas, se distribuye desde el sur de México hasta el centro de Costa Rica, mayoritariamente se distribuye en la vertiente Caribe de tierras bajas hasta aproximadamente los 1.200 msnm, exceptuando en el Pacífico por el noroeste de Chiapas según Howell y Webb (1995) y en el noroeste de Costa Rica de acuerdo con Stalyes y Skutchs (1989), además es importante mencionar que el sitio de la IUCN lo posiciona como especie en peligro de extinción debido principalmente a la pérdida del hábitat.

Soterrey Ruiseñor, <i>Microcerculus philomela</i>, Sector Pailas Volcán Rincón de la Vieja, 21 setiembre 2018, Foto: Javier PerezSoterrey Ruiseñor, Microcerculus philomela, Sector Pailas Volcán Rincón de la Vieja, 21 setiembre 2018, Foto: Javier Perez

Sin embargo, el día 21 de setiembre del 2018, el guía de aviturismo y microempresario Javier Pérez y mi persona Christian Zúñiga tuvimos una oportunidad única de observarlo en detalle, grabar su canto, fotografiarlo y grabar unos videos cortos, fue un sentimiento majestuoso haber tenido esta oportunidad y aprovecharla después de tantos años escuchándolo y buscándolo.

Escuche su canto: 

Caminábamos un pequeño trayecto de bosque de 1.5 km hacía la catarata La Cangreja desde las 6:00 am, habíamos avistado muchas especies interesantes de aves tanto migratorias como residentes, por lo que decidimos que ya se había cumplido la misión del día y decidimos regresar, cuando al pasar por un claro de bosque húmedo maduro con algunas especies de regeneración creciendo en el sitio, empezamos a escuchar con agrado este hermoso canto y fue cuando nos dimos cuenta que lo teníamos frente a nuestros ojos, en medio de vegetación arbustiva, algo enmarañada, pero que teníamos vista a través de un pequeño túnel entre la vegetación que daba justo hacia nuestro objetivo.