El bosque seco es un ecosistema único en el mundo que presenta una estacionalidad muy marcada, sus dos estaciones (seca y lluviosa) traen cambios importantes en la producción y disponibilidad de alimento, así como el agua disponible para las especies de vida silvestre.

Durante la estación seca, que va de Diciembre a Abril, la mayoría de las especies de árboles pierden parcial o totalmente las hojas, además que la mayoría de ríos permanecen sin agua. Durante la temporada lluviosa que va de Mayo a Noviembre, las hojas de los árboles se renuevan, flores y frutos se hacen más comunes y todo el bosque vuelve a reverdecer.

Camino principal del Parque Nacional Santa Rosa durante la estación seca (A) y la estación lluviosa (B), mostrando los cambios estacionales, Sector Santa Rosa, Fotografía: Felipe PizarroCamino principal del Parque Nacional Santa Rosa durante la estación seca (A) y la estación lluviosa (B), mostrando los cambios estacionales, Sector Santa Rosa, Fotografía: Felipe Pizarro

Como regla básica ningún movimiento de un organismo es aleatorio, por lo que los animales silvestres van a permanecer en lugares donde haya alimento y agua. Al mismo tiempo, seleccionando lugares donde el aprovechamiento de recursos cruciales como el agua represente el menor gasto energético, siendo esto el equivalente a una persona con un poco dinero buscando el mejor producto a un menor costo dentro de un supermercado.

En vista de esto investigadores del Instituto Internacional en Conservación y Manejo de Vida Silvestre utilizaron cámaras trampa en senderos y cuerpos de agua dentro del Parque Nacional Santa Rosa en la estación seca y lluviosa, para lograr entender como la estacionalidad puede influir la distribución y el comportamiento de 10 especies dentro del bosque seco. (Fig 2.)

Fig1.  Vista de lo que corresponde a un ojo de agua (A) comúnmente utilizado por fauna dentro del ACG, Fotografía: Universidad Nacional Fig1. Vista de lo que corresponde a un ojo de agua (A) comúnmente utilizado por fauna dentro del ACG, Fotografía: Universidad Nacional
Fig2. Vista de lo que corresponde a un ojo de agua (A), comúnmente utilizado por fauna dentro del ACG, Fotografía: Universidad Nacional Fig2. Vista de lo que corresponde a un ojo de agua (A), comúnmente utilizado por fauna dentro del ACG, Fotografía: Universidad Nacional

De un total de 10 especies que se fotografiaron durante el estudio, únicamente el mono carablanca (Cebus capucinus), el venado cola blanca (Odocoileus virginianus), el tapir (Tapirus bairdii) y la garza tigre (Trigrisoma mexicanum), fueron especies dependientes de cuerpos de agua durante la época seca, concluyendo que los patrones de distribución de estas cuatro especies están fuertemente influenciados por la estacionalidad y además están estrechamente asociados a los cuerpos de agua en el bosque seco, por lo que eventualmente éstas especies podrían ser más susceptibles a la exposición de extensas sequias y otros eventos climáticos extremos.

En los que respecta a las especies que no mostraron estrechas respuestas a la estacionalidad en este estudio, se cree que tengan una mayor gama de estrategias como obtener agua de frutos, presas y otros tejidos vegetales, además de ser más activos durante la noche en la época seca.

pdfSeasonal use of waterholes and pathways by macrofauna in the dry forest of Costa Rica.pdf